Escapadas de fin de semana: Destinos en México que te harán sentir como en Italia
- Eduardo Montoya
- 10 abr
- 2 Min. de lectura
Aunque México e Italia están separados por más de 10,200 kilómetros de océano y unas 13 horas de vuelo, hay lugares en nuestro país que logran acercarlos de forma inesperada. Espacios ideales para una passeggiata, para disfrutar del dolce far niente, para salir a caminar sin prisa o improvisar un pequeño picnic. Porque a veces no hace falta viajar tan lejos para cambiar de ritmo, aquí te contamos algunas opciones.
Chipilo
Fundado por inmigrantes venetos a finales del siglo XIX, Chipilo conserva una identidad muy particular que se percibe en su vida cotidiana. Uno de sus rasgos más distintivos es el idioma, muchos de sus habitantes aún hablan una variante del véneto que los propios locales han denominado “chipileño”, una forma de habla que ha sobrevivido por generaciones y que convive de manera natural con el español.
La actividad lechera es uno de los pilares del lugar, por lo que es común encontrar quesos, cremas y otros productos artesanales de gran calidad, elaborados con técnicas transmitidas dentro de las familias. La organización social del pueblo también refleja ese origen europeo, con una fuerte identidad comunitaria y tradiciones que siguen vigentes.
Un fin de semana en Chipilo permite acercarse a una historia de migración que sigue viva en la lengua, la gastronomía y las costumbres.
Val’Quirico
Val’Quirico, ubicado en el estado de Tlaxcala, es un desarrollo que toma como referencia la arquitectura de la Toscana italiana. Sus calles empedradas, pasajes estrechos y plazas pequeñas están diseñados para recrear la atmósfera de un borgo europeo.
La propuesta del lugar combina oferta gastronómica, espacios culturales y una creciente tradición vinícola en la región, con viñedos cercanos que complementan la experiencia a través de catas y recorridos.
Se trata de un destino que concentra en un mismo espacio distintas actividades, lo que lo vuelve práctico para una escapada corta con un enfoque más relajado.
Real de Catorce
Real de Catorce, en San Luis Potosí, es un destino marcado por su pasado minero y su ubicación en un entorno semidesértico. Sus construcciones antiguas, muchas de ellas parcialmente abandonadas, y el paisaje abierto generan una atmósfera singular.
El lugar guarda cierta similitud con Matera, particularmente en el uso de la piedra y en la forma en que las edificaciones se integran al entorno natural.
El silencio, la historia y la amplitud del paisaje crean condiciones propicias para conectar con una experiencia más introspectiva, vinculada con la idea del dolce far niente.
Explorar estos destinos permite descubrir otra forma de viajar dentro de México, más pausada, más enfocada en el entorno y en la experiencia del momento.





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